Distancia
hiperfocal
La distancia
hiperfocal es la distancia de enfoque en la que se consigue la mayor
profundidad de campo, extendiéndose ésta desde la mitad de dicha distancia
hasta el infinito. Enfocar en dicha distancia nos ayudará a obtener la máxima
nitidez en nuestras fotos, por ejemplo, de paisajes.
La distancia hiperfocal
depende de la distancia focal de nuestra lente, de la apertura de diafragma
utilizada y del factor de recorte del sensor de nuestra cámara. Así ira
variando en función del zoom que apliquemos, del número f ajustado y el modelo
de nuestra cámara.
Evidentemente no nos
vamos a ir a hacer fotos con un metro y a la hora de aplicar esto lo haremos de
forma aproximada. También puede ayudarnos mucho el botón de previsualización de
campo, que nos permite previsualizar en el visor la profundidad de campo de que
dispondremos con los ajustes actuales de la cámara.
f/2,8: Distancia
hiperfocal de 23,3 metros. Enfocando a 23,3 metros obtenemos una imagen nítida
desde 11,6 metros hasta el infinito.
f/8: Distancia
hiperfocal de 8,2 metros. Enfocando a 8,2 metros obtenemos una imagen nítida
desde 4,1 metros hasta el infinito.
f/22: Distancia
hiperfocal de 3 metros. Enfocando a 3 metros obtenemos una imagen nítida desde
1,5 metros hasta el infinito.
35mm: Distancia
hiperfocal de 8,2 metros. Enfocando a 8,2 metros obtenemos una imagen nítida
desde 4,1 metros hasta el infinito.
50mm: Distancia
hiperfocal de 16,7 metros. Enfocando a 16,7 metros obtenemos una imagen nítida
desde 8,35 metros hasta el infinito.
100mm: Distancia
hiperfocal de 66,7 metros. Enfocando a 66,7 metros obtenemos una imagen nítida
desde 33,35 metros hasta el infinito.
Nitidez
Cuando pensamos en
nitidez pensamos en enfoque. Y estamos en lo cierto, en parte, por que nos
falta otra variable, lo que llamamos acutancia o contraste. El enfoque ya sabes
lo que es; veamos pues lo que es la acutancia.
Acutancia
Es el grado de
contraste entre detalles. Cuanto más contrastado sea el límite entre estos
detalles, más percibimos la sensación de nitidez, ya que están más diferenciados
por su luminancia. Es decir, cuanto más contraste haya entre los bordes de los
elementos plasmados en la imagen, más diferencia veremos entre ellos, y por lo
tanto más nítidas veremos esas “líneas” que dibujan cualquier silueta.
La acutancia es la
medida científica de la nitidez de una imagen. Se determina calculando el
gradiente de cambio de tonalidad desde el blanco al negro en la imagen del filo
de un cuchillo obtenida por contacto: cuanto más rápida sea la transición,
tanto más nítida será la imagen.
El
punto dulce del objetivo
Todos los objetivos
poseen una apertura ideal en la que su grado de nitidez es máximo. Este punto
dulce, suele situarse en la zona media de las aperturas de diafragma; es decir,
si éste posee una apertura máxima de F/22, su punto dulce se situará
aproximadamente en F/11.
Ahora sí, tras este
breve repaso de conceptos básicos, vayamos a ver por fin qué es la distancia
hiperfocal y cómo puedes, como fotógrafo, beneficiarte de ella.
Normalmente,
incluso cuando busques una profundidad de campo muy pequeña, deberías cerrar el
diafragma al menos un punto para ganar nitidez. Así, por ejemplo, si dispones
de una óptica f/2.8 y quieres utilizar un diafragma abierto, intenta disparar a
f/4 para ganar un poco más de definición. Contar con lentes luminosas es muy
importante, ya que de esa manera resulta mucho más sencillo evitar los valores
extremos del diafragma. Cerrar el diafragma a tope es incluso peor porque
entonces entra en juego efecto de difracción óptica que produce resultados aún
inferiores sobre la nitidez.
Círculo de Confusión
Como veíamos en el primer apartado de este artículo, la luz que atraviesa
las lentes de nuestros objetivos se proyecta de forma cónica. Así, cuando el vértice de este
cono coincide exactamente con el sensor de nuestra cámara (para todos aquellos puntos del plano de
enfoque), se generan puntos y los objetos situados en ese plano
se muestran completamente nítidos.
Sin
embargo, cuando se trata de puntos que no están en el plano de enfoque, no hay
tal coincidencia del vértice, sino que éste se encuentra antes o después, lo
que origina que en el sensor de nuestra cámara se generen pequeños
círculos, en lugar
de nítidos puntos.
En función del tamaño de estos círculos, hablaremos de círculos cuyas dimensiones son superiores
o inferiores a las del círculo de confusión y,
consecuente, percibiremos como más nítidos o menos nítidos los elementos
compuestos por estos círculos.
Como nuestras cámaras son incapaces de enfocar a más de un plano de forma
simultánea, las imágenes que captemos estarán constituidas por
proyecciones sobre nuestro sensor en forma de puntos (máxima nitidez) y
círculos (con mayor o menor nitidez en función de su tamaño).
Dicho esto,
podemos describir el círculo de confusión como el tamaño máximo de
aquellos círculos que se perciben como si se tratase de puntos y que, por tanto, dan lugar a
proyecciones que resultan nítidas a nuestros ojos. En el esquema superior se ha
considerado este círculo de confusión cualquiera de los dos círculos marcados
en verde.
De este
modo, todos los planos comprendidos entre las dos líneas verdes verticales (que
representan la zona que marca la profundidad de campo) dan lugar a una imagen
nítida. ¿Y esto por qué? Pues porque todos aquellos puntos que originan sobre el
sensor proyecciones de menor diámetro que el círculo de confusión serán
percibidas como nítidas en la imagen final.
En los diagramas que
puedes ver a la derecha se muestra otra representación complementaria a la
superior en que se incluyen puntos de estos planos que originarían una imagen
nítida.
·
en
primer lugar, el plano más cercano a la lente que se mostrará
nítido (y que origina círculos de tamaño del círculo de confusión)
·
en
segundo lugar, el plano de enfoque (que origina puntos
perfectamente nítidos)
·
en
tercer lugar, el plano más lejano a la cámara que se mostrará
nítido (que, nuevamente, origina círculos de tamaño del círculo de confusión).
·
el resto de planos situados entre el más cercano y más lejano, aunque no están representados, darán lugar a
proyecciones de dimensiones inferiores a las del círculo de confusión y, por
tanto, también originarán una imagen percibida como nítida.
Sin embargo,
volviendo al diagrama superior, el círculo rojo representa
puntos que por su distancia al plano de enfoque dan lugar a una proyección que
será percibida como una zona completamente desenfocada en
la imagen final, ya que la superficie de este círculo es claramente superior a
la del círculo de confusión.
Depende :
·
De la agudeza visual. De la
resolución que tiene el ojo humano. Que, por tanto, varía en función de cada
uno que observa. Esta agudeza es la capacidad para, por ejemplo, determinar
dados dos puntos muy cercanos, si están separados o no.
·
De la distancia a la
imagen generada. En
función de si estamos más cerca o lejos de la imagen, nuestra capacidad de
discriminar puntos aumentará o disminuirá respectivamente, partiendo de una
agudeza visual fija.
·
De la ampliación de la imagen original. Cuanto más ampliemos el tamaño de la imagen, menos
nítida percibiremos la ampliación. Esto explica la mayor nitidez de los
sensores FX, frente a APS-C, que al partir de un tamaño superior, requieren un
menor número de aumentos para lograr una imagen de una resolución concreta.
En general,
solemos manejar un círculo de confusión para copias que se imprimen
a 15 x 20 cm y
que se ven a 25 cm de distancia,
es decir a una distancia igual a la diagonal de la copia impresa. En otros
casos se habla también de copias de 20x25cm, desde 32 cm (también su diagonal).
En cuanto
al valor de agudeza, se considera que un ojo sano, normal, tiene una capacidad de resolución de 5 pares de líneas por milímetro
a una distancia de 25 cm,
lo que significa que, a esa distancia, podremos ver solamente círculos
mayores de 0,2 mm en la fotografía impresa.



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